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Fundación Entretodos - Octubre 08 PDF Imprimir E-mail
Elisa y Luis de la Fundación Entretodos visitaron varias escuelas y han elaborado un extenso informe de la situación del que os hacemos resumen
 
“En Mahatabiga hay 170 niños escolarizados. El espacio es muy reducido para esta cantidad. En principio tienen profesores para cada nivel. Shankar propone sopesar la posibilidad de construir otra escuela. En esta escuela también se imparten las clases de costura”
 
“Se ha iniciado el primer curso de secundaria en la misma escuela. El día que la visitamos asistieron unos 15 alumnos. Ha sido una medida para evitar que estos chicos y chicas se queden sin opción de continuar sus estudios y para que no tengan que desplazarse de su aldea (esta podría ser una razón para que las familias no dieran el consentimiento de continuar los estudios). Nos pareció una idea muy acertada, creemos que éste sería el ejemplo a seguir en cuanto a educación secundaria se refiere. Tendríamos que pensar en ello y ver la manera de gestionarlo”
 
En Harly estuvimos viendo el terreno que compramos. Luis estudiará los planos que hicieron los arquitectos que estuvieron allí y junto con información que obtuvo de la edificación en Anantapur (FVF), podremos iniciar la construcción de la nueva escuela (gracias a la donación del Colegio de Abogados de Cáceres). Revisaremos presupuestos y a la vuelta de Sergio a India a finales de este año se podría empezar a construir. Es una medida urgente, hay muchos niños en la aldea. No hay espacio para todos y muchos dan clase debajo de un árbol. Aquí son necesarios más profesores. Es impresionante observar cómo se organizan. Igual había más de 100 niños para un solo profesor....”
 
“En una de las visitas a la escuela de Tila coincidimos también con la visita médica. Conocimos al doctor y vimos in situ cómo se atendían a los enfermos. En general son las mujeres las que acuden a la “consulta”, en la misma escuela. El doctor las atiende en la zona de las galerías. Le acompañan dos enfermeras que dan las medicinas y rellenan formularios para dejar constancia de la situación médica de los pacientes.
Cada quince días acude a la aldea. Allí pasa el día hasta que termina de ver a las personas enfermas. Vimos cómo atendía a una mujer embarazada muy anémica. Le suministran pastillas de hierro, otra cosa es conseguir que repose y no haga grandes esfuerzos. La fortaleza que demuestran las mujeres es toda una lección.”