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Nueva Colaboración PDF Imprimir E-mail

 

San Pedro 

 

A partir del mes de marzo vamos tenemos un nuevo proyecto en Bolivia. Una de nuestras socias (Valentina) va a colaborar con el proyecto de la Guardería de la Cárcel de San Pedro. Os contamos un poco más.... 

 

La Cárcel de San Pedro de La Paz fue construido entre el 1885 y el 1897 y está situada en el centro de la ciudad. Un alto muro rodea la prisión, donde viven los reclusos. La estructura, además de ser antigua, es inadecuada y lamentablemente insuficiente para hospetar a una población que ha aumentado en forma desproporcionada en los últimos años. En el momento de su construcción, el Penal de San Pedro estaba diseñada para una población de alrededor de 600 detenidos. Este número no sólo fue superado, incluso casi se triplicó, con evidentes problemas de higiene / salud, y también psicológicas para los presos.

 

 

El penal de San Pedro en La Paz, tiene alrededor de 1500 personas detenidas, y cerca de 200 niños, hijos de los detenidos, que viven dentro de la carcel con ellos. 
En muchos casos la detenciòn de un familiar constituye la perdida de trabajo y la imposibilidad de sobrevivir para toda la familia. Así que muchas personas, una vez en carcel, se encuentran abandonadas por su pareja.  La presencia de niños en las cárceles está entonces estrechamente vinculada con el nivel de pobreza de la población penitenciaria y sus familias. 

 

 

 

 
 
 
Los Niños de la cárcel de San Pedro. 

 

Los hijos de los presos, que comparten la experiencia de la cárcel con sus padres, son alrededor de 200, niños y niñas, entre 0 y 15 años. 

 

En general, los niños tienen mucha libertad: no están sujetos a ningún control, y pueden entrar y salir como y cuando quieren.
El 70% de estos niños, asiste más o menos regularmente a una escuela fuera de la prisión. Después, suelen jugar un poco en el parque que hay delante de la cárcel y vuelven al interior de la prisón casi siempre a la hora del almuerzo, si están en el turno escolar de la mañana o a la hora de la cena si es que asisten a sus clases por la tarde. 
La situación en la que estos niños se ven obligados a vivir es grave: aparte del hecho de tener que vivir en la cárcel sin culpa alguna, es evidente que una cárcel (una institución, donde la agresividad, las tensiones y los conflictos son condiciones cotidianas) no es un ambiente apropiado para el desarrollo armonioso de la persona, y mucho menos la de un niño. Los niños a veces son objeto de abusos graves, abusos físicos y psicológicos, tanto de los padres de los otros los detenidos. No es infrecuente que estos niños sean abusados sexualmente. 
La policía, que no está presente dentro de la prisión, no puede controlar que no va a suceder y sólo interviene cuando estos casos se han verificados ya. 

 

 

 

 

 

El Centro Educativo para los niños de San Pedro 

 

Desde septiembre de 2002, está funcionando un Centro Educativo para los niños que viven dentro de esta prisión. Este Kinder fue construido gracias al capellán de la carcel, padre Filippo Clementi, que ha organizado una campaña de recojida de fondos para construir el local y comprar los muebles esenciales. Los voluntarios de la Asociación “Laboratorio Solidale” (Italia) se han compromitido en llevar a cabo las actividades con los niños y la coordinación pedagogica del trabajo de las educadoras involucradas en este Kinder.
Abrir este Centro Educativo en el Penal de San Pedro fue un gran paso por poder dar una linea educativa a estos niños que prácticamente son abandonados a sí mismos.
En este Kinder se proponen actividades lúdicas (juegos de grupo, juegos educativos, etc.) y varios talleres (pintura, uso de materiales reciclables, etc.), salidas de grupo en ocasiones especiales (por ejemplo, partidos de fútbol son organizados con otros niños en el barrio en canchas de fútbol fuera de la prisión), se organizan fiestas y eventos para los niños (con la participación de payasos o magos durante dìas particulares) y también se distribuye diariamente una sustanciosa merienda (en el Penal, los niños, como sus padres, tienen derecho a una comida al día).  Los niños que asisten al centro son acerca de sesenta/setenta en cada turno mañana y tarde.